jueves, 10 de febrero de 2011

se ha realizado mucha investigación sobre la producción intensiva de plátanos. La experiencia en el área montañosa de Puerto Rico demuestra que el plátano puede crecer en los suelos ácidos, de baja fertilidad e inclinados.
El plátano es un alimento en la dieta de los puertorriqueños. El uso en la elaboración de diferentes platos le permite tener una demanda continua siendo el farináceo de mayor importancia económica en Puerto Rico. En orden de importancia económica ocupa el segundo lugar entre las demás cosechas.
En el año 1985-86 la empresa generó 31,885,000 millones de dólares, lo que representó el 5.3 por ciento del ingreso bruto agrícola. En ese mismo año la producción ascendió a 330,000 millares de plátanos, un aumento en producción con respecto al año anterior 1984-85 de 24,000 millares de frutas. La producción se vendió totalmente en el mercado local.
Suelos
Las plantaciones de plátanos deben establecerse en suelos profundos, de buen desagüe, sueltos y con pH de 4.5 a 7.0. Si el declive lo permite se recomienda arar el
terreno dando dos corte de arado y dos rastrillados. En suelos inclinados es recomendable sembrar en hoyos individuales, para evitar perdidas debido a la erosión. Si el pH baja de 5.0, se debe aplicar cal, a razón de dos toneladas por cuerda.
Variedades
Todas las variedades de plátanos comerciales en Puerto Rico son del tipo Cuerno que se caracterizan por que la pámpana se seca, según se desarrolla el racimo. El Maricongo produce el 90 por ciento de la producción y el Enano Común y el Harton produce el 10 restante.
Maricongo
• Puede crecer de 10-17 pies.
• Produce un promedio de 46 frutas por racimo. (se pueden encontrar racimos de 30 frutas y más de 60 en una plantación).
• La forma del racimo es menos cónica que la del Enano Común.
Enano Común
• Crece de 8-12 pies.
• Produce racimos con promedio de 35 frutas.
• Las frutas de la primera mano son más grandes que las frutas de la última mano. (racimos cónicos)
Harton
• Produce racimos de menos de 30 frutas.
• Frutas de gran tamaño (l libra aproximadamente)
Selección de semilla
• Utilizar plantas madres, aparentemente libres de virosis y que sean del tipo Cuerno.
• Seleccionar plantas que produzcan sobre 50 frutas mercadeables por racimo.
• Marcar plantas al principio de la cosecha.
• De ser posible seleccionar plantas donde los racimos están listos para cortar a los 110 días, después de florecer. (Brotar la pámpana)
• De no haber muchos racimos con 50 frutas, seleccionar plantas que produzcan sobre 40 frutas.
• Nunca seleccionar semillas de plantas que produzcan menos de 30 frutas por racimo.
• Utilizar semillas de hijos en forma de espada. No utilice hijos de agua.
Preparación de la semilla
• Si sabemos la procedencia de la semilla no es necesario mondarla para sembrarla.
• Si la procedencia es dudosa se debe mondar la semilla.
• Mondar la semilla fuera del área de la plantación para evitar que residuos atraigan insectos. (Picudo)
• No hincar o mutilar la semilla con herramientas.
• Divida semillas en tres grupos. (grande,
Tradicionalmente el plátano se ha manejado como un cultivo perenne, con diferentes arreglos de plantas de acuerdo a las zonas agroecológicas y a los objetivos del productor. El nuevo método considera a la plantación como un cultivo anual (o de un solo ciclo), debido a que se elimina la plantación una vez que se han cosechado todos los racimos y se siembra nuevamente con cormos nuevos. Se ha comprobado que el mantener la plantación por más de un ciclo no es económico. Normalmente esta es la parte de la nueva tecnología más difícil de introducir entre los productores porque aparentemente no se justifica el eliminar una plantación en pie y porque además esta forma de manejo difiere completamente del manejo tradicional de plátano.

Los estudios realizados en condiciones semi comerciales concuerdan con los resultados de estudios en parcelas experimentales. El incremento en el número de plantas por hectárea tiene influencia directa en los factores de crecimiento y en el rendimiento total y un efecto inverso en la producción por planta y el porcentaje de plantas cosechadas. El análisis de los resultados de diversos estudios demuestra que el incremento en la duración del ciclo vegetativo es compensado con rendimientos mayores. Los rendimientos significativamente más altos compensan por los 3 a 5 meses extras que el agricultor tiene que esperar cuando usa densidades de 3332 y 5000 plantas por hectárea, en comparación con las densidades normales de 1666 plantas por hectárea como se observa en los datos Tabla que se presenta a continuación.